El CTI de la Fiscalía, la Sijín de la Policía y tropas del Batallón de Ingenieros No. 5 capturaron en el barrio García Rovira de Bucaramanga al coronel (r) Jorge Armando Pérez Amézquita, quien deberá cumplir una condena de 40 años de prisión. El oficial fue hallado culpable de dar la orden de asesinar al firmante de paz Dimar Torres Arévalo en 2019.
El coronel en retiro del Ejército Nacional, Jorge Armando Pérez Amézquita, fue capturado al final de la tarde del lunes 3 de agosto en el barrio García Rovira de Bucaramanga. La detención, ejecutada por agentes del CTI de la Fiscalía con el apoyo de la Sijín de la Policía y tropas del Batallón de Ingenieros No. 5, pone a disposición de la justicia al oficial de 48 años para que cumpla la pena de 40 años de prisión a la que fue condenado por el homicidio en persona protegida del firmante de paz Dimar Torres Arévalo.
La orden de captura fue emitida por el Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado Itinerante de Cúcuta, ratificando la sentencia impuesta tras demostrarse que Jorge Armando Pérez Amézquita, cuando se desempeñaba como comandante del Batallón de Operaciones Especiales No. 11, dio la instrucción directa a sus tropas de asesinar al excombatiente en la vereda Campo Alegre del municipio de Convención, Norte de Santander.
Los hechos que derivaron en esta condena ocurrieron el 22 de abril de 2019. Según la investigación de la Fiscalía, la muerte de Dimar, de 39 años, se gestó como una venganza personal del oficial. Días antes del crimen, un soldado bajo el mando de Pérez Amézquita murió al activar un campo minado cerca del oleoducto Caño Limón - Coveñas. Sin prueba alguna, el alto oficial responsabilizó a Torres Arévalo de lo sucedido y determinó impartir justicia por mano propia.
Para esa fecha, la víctima se encontraba adelantando su proceso de reincorporación a la vida civil tras la firma del acuerdo de paz con las Farc y trabajaba en un proyecto avícola financiado con apoyos estatales. No obstante, mientras transitaba en su motocicleta por inmediaciones de la base militar Sinaí, fue interceptado por uniformados que le dispararon con fusil en repetidas ocasiones, causándole la muerte.
Tras el ataque, los soldados ocultaron la motocicleta del excombatiente y cavaron una fosa improvisada cerca de la unidad militar con la intención de enterrar el cadáver de manera clandestina. La acción criminal fue interrumpida por la reacción inmediata de entre 100 y 150 campesinos de la zona, quienes, alertados por las detonaciones y bajo el liderazgo del presidente de la Junta de Acción Comunal, iniciaron la búsqueda hasta hallar el cuerpo sin vida de Dimar Torres. Ante la presión comunitaria, los militares realizaron disparos al aire y se retiraron del punto dejando abandonados pertrechos y documentos que terminaron siendo piezas clave en la investigación.
El proceso penal reveló además que Jorge Armando Pérez Amézquita ordenó a sus subordinados realizar labores de seguimiento ilegal contra la esposa, la hermana y el padre de Dimar. Asimismo, el crimen desató una fuerte conmoción política a nivel nacional luego de que el entonces ministro de Defensa, Guillermo Botero, intentara justificar lo sucedido asegurando que el deceso del excombatiente fue producto de un accidente durante un forcejeo al intentar desarmar a un militar, versión que fue completamente desmentida durante el juicio.
Por este mismo caso ya habían sido sentenciados otros integrantes del Ejército: el cabo Daniel Eduardo Gómez purga 20 años de prisión tras aceptar su responsabilidad y delatar la cadena de mando, mientras que los soldados conscriptos Yorman Alexander Buriticá Duarte, Cristian David Casilimas Pulido y William Andrés Alarcón Castrillón recibieron penas de cinco años y cuatro meses por el delito de favorecimiento. Con la captura del coronel (r) Pérez Amézquita en la capital santandereana, la Fiscalía cierra el ciclo de capturas de los máximos responsables de esta ejecución extrajudicial.
Le puede interesar
Comentarios
Sondeo de opinión
¿Quién será el próximo presidente de Colombia ?
judicial/revelan-video-de-la-captura-de-saul-naranjo-sindicado-de-intento-de-feminicidio-en-bucaramanga-NFVUK67X
Revelan video de la captura de Saúl Naranjo, sindicado de intento de feminicidio en Bucaramanga
Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento privativa de la libertad contra Saúl Duarte Naranjo, señalado de intentar asesinar en dos ocasiones a su expareja, Natalie Alexandra Pérez Navarro, en hechos ocurridos entre agosto de 2025 y enero de 2026 en Bucaramanga. La decisión judicial, adoptada tras las audiencias concentradas, marca un punto clave en el proceso por tentativa de feminicidio y se produce luego de que las autoridades concluyeran que existía un riesgo grave y reiterado para la vida de la víctima. La determinación judicial se conoció días después de que Saúl Duarte Naranjo fuera presentado ante un juez, tras su captura en el occidente de Bucaramanga. En la diligencia, la Fiscalía expuso el material probatorio recopilado durante varios meses y sustentó la necesidad de mantener al procesado privado de la libertad mientras avanza el proceso penal.
judicial/capturan-en-bucaramanga-a-alias-rpechugar-senalado-cabecilla-de-los-bucaros-QJDUV6HX
¿Quién es el peligroso 'Pechuga', líder máximo de Los Búcaros y aliado de Los del Sur?
Un operativo de alto impacto permitió a la Policía capturar en Bucaramanga a alias ‘Pechuga’, señalado como uno de los principales articuladores del crimen organizado en Santander. El hombre, buscado por su presunta participación en un atentado terrorista ocurrido en diciembre en el peaje La Lizama, habría estado oculto en la capital santandereana mientras coordinaba homicidios selectivos y alianzas criminales entre estructuras ilegales de Barrancabermeja y el área metropolitana, según informaron las autoridades este martes. La Policía Metropolitana de Bucaramanga confirmó la captura de alias ‘Pechuga’, presunto cabecilla de la banda delincuencial Los Búcaros, estructura que tiene su principal radio de acción en Barrancabermeja. De acuerdo con las investigaciones, el señalado delincuente se encontraba refugiado en Bucaramanga, desde donde continuaba ejerciendo control criminal y direccionando acciones violentas.